Es una obra donde predominan los colores negro y rojo sobre un fono de color azul claro y beige que se van fusionando. La figura central quiere representar una sensación más que una forma, una actitud ante la vida. Como en la mayoría de mis obras hay frases y palabras sueltas, que en este caso sirven para ayudan a crear una atmósfera agradable.
La obra está a medio camino entre la abstracción expresiva y el arte urbano, articula un lenguaje visual lleno de capas, tanto físicas como simbólicas. “Natural” no se refiere tanto al concepto de naturaleza en su sentido tradicional, sino a lo crudo, auténtico, visceral. Es una colisión de emociones, símbolos y palabras que generan un campo visual cargado de energía y contradicción. La obra se construye como un mapa emocional, un diario codificado en el que se cruzan la memoria, la palabra, el color y la intensidad.
La obra contiene veladuras y contrastes abruptos. Hay una aplicación mixta entre manchas amplias y líneas dibujadas, con una marcada presencia del dibujo a mano alzada, similar al grafiti o caligrafía automática.
En «Natural» color es protagonista: el rojo profundo, el negro y los tonos beige o azules empolvados conviven en tensión. El contraste entre zonas densas (como la forma negra central) y otras más etéreas crea un efecto de colisión emocional, reforzado por la palabra “CRASH”.
El texto es parte integral de la obra, no decorativo: “LOVE”, “CRASH”, “NATURAL”, “BEAUTIFUL WORLD”, “DREAMS”… Las palabras funcionan como puentes emocionales y algunas frases se disponen de forma fragmentada o críptica (“DON’T BE STUPID”, “NO 47”, “SESENTA Y NUEVE”), provocando lecturas múltiples y abiertas.
Como parte de mi estilo, los lunares, las gotas, las letras, los números, me permiten crear tramas visual de capas simbólicas. Por ejemplo, la repetición de formas simples como los círculos, gotas o letras me permiten crear cierto orden dentro del caos.
“Natural” es una especie de obra catártica, donde colisionan emociones contradictorias. Amor y ruptura, belleza y dolor, palabra y silencio. En ese sentido, se puede percibir una clara influencia del expresionismo contemporáneo, de la estética del collage urbano o del arte outsider, pero con un control compositivo maduro en cuanto al manejo de los lenguajes visuales se refiere.
La idea no es sólo contemplar la obra, es interactuar con ella, intentando descifrar qué ocurre, qué se siente o qué significa, de esta manera, la obra deja de ser una imagen para convertirse en un experiencia.

Acrílico sobre lienzo. 100×81 cms. Obra sin montar en bastidor.
1.650 euros

