“Sweet” es una obra con una carga emocional que se mueve entre dos mundos: el rosa cálido, suave, juguetón… y el negro denso. Cada forma tiene una intención espontánea y libre. Las patas alargadas y curvas representan un ser que parece deslizarse sobre el suelo. Es en realidad un estado emocional pintado con humor, con ritmo, que refleja un momento concreto para que transite como una actitud en nuestras vidas, es una transformación de lo brusco y hostil a lo dulce y tierno, no como algo infantil sino profundo.
Las palabras escritas —sweet, smile, happy, felicidad— no están puestas para afirmar nada, pero sí para adentrarnos en un instante más amable, alejado del ruido, un espacio para el descanso y la reflexión, ya que en el fondo me interesa más provocar más una sonrisa que afirmar una verdad.

Acrílico sobre lienzo. 130×130 cms. Obra no montada sobre bastidor
2.150 euros

