“Caos” nace de una búsqueda por conseguir un lenguaje propio en el arte, de una necesidad de expresión libre, con pocas ataduras. Es el inicio de una nueva forma de conversación, un estilo propio, un desbordamiento de la mente y del espíritu, un «click» buscado y trabajado durante años por abandonar lo establecido hasta ahora, es expresión pura, lo que sale del alma.
La obra está elaborada con colores que vibran y chocan —naranjas encendidos, azules profundos y rojos intensos—. Las texturas nacen de capas superpuestas y borradas, como huellas de ideas que cambian, que se esfuman, que vuelven. Es un mapa de lo indomable. La frase escrita en el borde —“… y llegó el caos para poner orden a mi alma”— no es casual. Es una confesión, pero no se trata de un caos llamado a la destrucción, es más bien un camino artístico «controlado», una forma diferente de expresión con respecto a la realizada anteriormente, es una especie de explosión mental, es cambio, es evolución. Hay un pulso en esta pintura, una energía contenida que, aunque parece aleatoria, responde a una lógica emocional.

Acrílico sobre lienzo. 130x130cms. Obra no montada en bastidor.
2.150 euros